viernes, 8 de abril de 2011
lunes, 28 de marzo de 2011
sábado, 27 de noviembre de 2010
La Rama - (V) Anticrónica de la Señorita Filiberta Cascajo - Anticrónicas de una Rama
Os dejo la última anticrónica de la saga que escribo en el portal La Rama.
Son malos tiempos para la lírica que profetizaba en su día el grupo de la movida "Golpes Bajos". Pero como le he dicho a Lisebe en su blog, siempre abrá un hueco en el universo del internet para escribir un verso o incluso una parida como esta.
Espero que os guste.
Un abrazo
La Rama - (V) Anticrónica de la Señorita Filiberta Cascajo - Anticrónicas de una Rama
miércoles, 10 de noviembre de 2010
La Reina de la Cueva
Hacía ya casi un año que no meneaba mis plumas por este universo y he decidido parafrasear aquello del "Decíamos ayer" de Fray Luís de León con este poema que grabé en el portal de la Rama hace unos días con la inestimable ayuda de mi hermana Montse.
Espero que os guste. Deciros que sigo visitando, en silencio y con devoción, muchas de vuestras entradas.
Un abrazo
La Rama - LA REINA DE LA CUEVA - El arcón de la poesía.
domingo, 22 de noviembre de 2009
No cae ni una gota
Queridos y sufridos amigos, solo unas letras para deciros que estoy de vuelta, creo que recuperado de mis males del cuerpo o del alma, que esos si que escuecen y no ceden ni con analgésicos del tipo i bu pro fe si que tanto se ha puesto de moda últimamente a raíz de la gripe que nunca existió, sino en los bolsillos de cuatro, o cinco o, tal vez ¿seis? Seis los Keys, o sino que se lo pregunten a las farmas ceuticas, que ni son de Ceuta ni les gusta la moda...
Os saludo desde la ausencia y me despido desde la presencia, desde estas desgraciadas líneas que me decidí a escribir una tarde de otoño mientras la hojas del desvencijado álamo que me acompaña cada vez que miro hacia el exterior, se rompen en el aire porque no quieren ser pasto de la mierda de cuatro perros.
Un abrazo y, si acaso, nos vemos...
jueves, 11 de junio de 2009
TARDE EN EL AEROPUERTO
La lluvia resbala por el cristal, por el cordón umbilical desde donde observo el ir y venir de los aviones, el lento baile deslizando sus panzas sobre las pistas. Huele a keroseno, a pizza, a perfume francés de mujer y de hombre, al cuero bien curtido de los zapatos "sebago" y a la alpaca de los trajes de mil euros.

Mientras, finalizo, imbuido de una torpe y anodina escritura, los últimos informes de las absurdas reuniones de trabajo que me han traído a este país. Levanto la cabeza para tomar algo del poco aire adulterado que queda en la estancia. Otros forasteros con parecidos trajes al mío, perfumes de leves variaciones que se confunden también con el mío y parecen pelearse por hacerse con el control de la madre de todas las esencias; otros con zapatos del mismo color que los míos - unos con cordones y otros sin ellos - con el mismo sentimiento de estar ya un poco hastiados de tantos kilómetros, de tanto cambio de hotel, de tantos saludos vacíos y sonrisas de "profident", de tantas personas como han pasado en cinco días por tu vida sin aportarte nada, rostros, palabras, palmadas que semejan traicioneros cuchillos clavándose en tu espalda, y universos que se
Aparece una pareja vestida de forma informal. Discuten acaloradamente. La mujer sostiene a su bebé sobre su pecho. El bebé llora desconsoladamente y sus llantos se hacen cargo de la estancia. Mis gemelos levantan nuevamente la mirada casi imperceptiblemente. Todo vuelve al primitivo orden.

Me duele la cabeza. "Trabaja usted demasiado" - me susurró compasivo el médico de la empresa en el último chequeo -
Me causa sorpresa que las tiendas "dutty free" también estén cerradas y los bares vacíos y sin camareros. Como si hubieran lanzado una de esas bombas de neutrones que desintegran los seres vivos pero mantienen intactas las construcciones y enseres. Entonces ¿Porqué no he sido yo también abducido como el resto de mortales? Debajo del traje gris medio arrugado, ultrajado por los continuos cambios de hotel, mi piel parece arder, parece revelarse contra el tejido. Será el ácido úrico - autoindulgencia severa - A pesar de estos leves desajustes en mi organismo me siento un hombre nuevo, libre de competencia, inmerso en un nuevo orden, en el orden dictaminado por la soledad, por el silencio que llega después de tanto desajuste.
- Ángel Luís, espabila..... ¿Estás escuchando lo que te digo, Ángel Luís? Que las vacaciones se han acabado, que mañana te espero en El Prat para el viaje a Milán a encontrarnos con los estúpidos esos del grupo Tutto Filo. Parece ser que se ha metido por medio tu amiguito Roger y solo tenemos esta oportunidad de contraofertar. ¿Me oyes Ángel Luís?
Una ola recién escapada de la tormenta acaricia mis pies desnudos. Será la última vez hasta dentro de....
- Te oigo
No quiero volver a quedarme dormido. Mis sueños son muy desagradables.
sábado, 6 de junio de 2009
Manifiesto en contra de los que propagan los virus.
Queridos y sufridos amigos, perdonad mi intromisión y, quizás, el que este loro ofrezca un estado algo más iracundo de lo normal, pero es que no puedo más con tanta zafiedad inforvomitiva, ni con tanta manipulación. Os dejo este pequeño manifiesto que he redactado torpemente con mis uñas almidonadas y mi pico ya un poco agrietado. No es una cadena, se trata de un hartazgo general, porque cuando el susodicho huésped mute a virus aviar ¿Qué será de este pobre loro, pardiez? Snif, pequeño goteo lacrimal.... Un abrazo
Que yo soy un mortal que me cago en este virus sin nombre, en la prensa como cuarto poder apocalíptico, en los políticos barriobajeros y en todo el que la propaga más allá de donde llega de motu propio el inofensivo bichito ¿queda claro? Pues no quiero saber nada más de los mismos; de los aliados del vulgar resfriado, si acaso, me conformo con mirarle de reojo por si se transforma en Gozilla, que bastante tengo ya con el del elefante del Santander, con algunos que se llaman Paco y salen a patearse España con un par de huevos y un par de trajes nuevos, con otros que llevan las gafas tintadas y están esperando a pisar trullo y van cogidos de la mano con los que se supone tienen que gobernar algún día este multipaís tipo Port Aventura llamando Ejpaña, y más de lo mismo, con otros torpes que ya nos gobiehnan y, sin llegar a hacer la o con un canuto, me abofetean con sus inventadas e innecesarias leyes traídas del programa "quién sabe ande" cada vez que los observo subidos en una especie de atril. Que tampoco quiero saber ná de ná de muchos catetos empresarios "tipical españó" que si les hubieran ofrecido el arma del despido libre habrían dejado España hecha unas zorras, sorry, peor que todos los jinetes del apocalípsis juntos en alianza con virus y demás soplapolleces. Proclamo.

Un abrazo. Este es el panfleto de la cadena de la tontería de unos cuantos. Pásala que es gratis. Reza todo lo que sepas si sabes algo y, si no sabes rezar, tómate unas cañas fresquitas, que mañana ya saldrá alguien aplicando su particular teoría del orden, para amargarnos el finde. Ah no, sorry, que mañana es San Democratón, el muy...sorry, zorry. Perdón de antemano si he molestado a alguien.
miércoles, 29 de abril de 2009
CIELOS DEL PARAÍSO
Te amé un día que jamás existiósolo en tu perfume incrustado en mi piel
Y crecían mis besos, esos que no fueron,
como crece la tormenta,
como crecen las mentiras
Te amé un día que era anochecido,
un día que nunca existío
antes de que llegaran tus excusas,
antes de que brotara el sol
¿Porqué asomabas tus ojos a mis ojos?¿Porqué me enseñabas lo que nadie quiere enseñar?
¿Porqué me enseñabas cómo se ama al que no quiere amar?
Si ahora que nadie sonrié tras ese balcón,
tras esas cortinas, medio escondida,
Hasta los aullidos de los pájaros
parecen inventadas canciones de Serrat

Un día lancé dos mil pedradas a este cielo
no eran más ni eran menos, dos mil pedradas.
Y se perdían entre las alas de los mochuelos
Allá lejos... Muy lejos.
Y se fundieron entre la lumbre de lo imposible
Y llovió el viento amapolas
Y llovió el cielo aquello que yo más amaba
Un día lancé al cielo dos mil pedradas...
De Guadalupe partieron cuatro caballeros,La llevaban en volandas, con su carita entelerida
sus ojos de almendra y sus cabellos negros
La llevaban en volandas, como en un presagio
Siendo todavía una niña,
Siendo aquella noche un presagio,
A que alumbrara sus ojos de almendra,
A que encendiera sus lacios cabellos
A que pusiera una sonrisa en su rostro de ángel
La llevaban en volandas, cuatros caballeros,
A que rozara sus labios agrietados
Siendo aquella noche un presagio,
A que nombrara su nombre
La virgen de Guadalupe
La llevaban en volandas, cuatro caballeros
Siendo aquella noche un presagio

(Dedicada a mi querido Buho real)
De esos ojos sabios,
Pequeños como océanos prisioneros,
Brotan guiños que parecen versos,
Florecen palabras igual que caricias
De esos ojos y de tus consejos
aprendí yo el nombre de las flores
y aprendí yo a ser un hombre
Sin dejar de ser niño
De tus silencio aprendí yo muchas cosas,
Otras me las enseñaste junto a los caminos que caminamos
Junto a las sendas donde nos detuvimos...
viernes, 10 de abril de 2009
Alineación de ganado
Un fuerte picotazo para todos)

Sobre estas cenizas mojadas construiré yo un imperio de lágrimas. Un imperio de nostalgia e impía mirada al pasado, a la nada, a lo que ya estaba fundido como el vidrio antes de ser cristal. Sobre este miasma de recuerdos de niños saltando, brincando, cogiendo desarmados bichos y mariposas, un día de Lunes, un día de Jesús resucitado, fabricaré yo un libro de versos que jamás se publicarán. Todo en La Cueva que habita el monstruo de mil doscientas cabezas y otros tantos cansados ojos lastimosos se mezcla con el eco martilleante de un goteo ancestral.

domingo, 15 de febrero de 2009
Cinco fotos enamoradas, cuatro.
Rafa, he manchado tus fotos, a modo de leche en el café, con versos que escribí no sé cuando, ni sé cómo. Solo sé que los he encontrado en olvidados cofres de cuando uno todavía se peinaba con raya enmedio y espero que no desvirtúen el viaje. "homo servum divitiarum est".
Y el vuelo de las sombras,el vuelo es flácido,
Otoño pausado, lentodomingo, 1 de febrero de 2009
CUANDO LLUEVE...


. Y lloro. Pero los loros no lloramos, solo repetimos lo que dicen los demás.viernes, 30 de enero de 2009
MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD

Imagen: "Mamá tengo hambre" de Jesus y Encarna
MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDADQUIENES SOMOS:Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado.Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que pudieran solucionar estos problemas.Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo.
A QUIÉN NOS DIRIGIMOS:Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas, y a los Presidentes y Gobiernos de los países más poderosos económicamente de la Tierra.
LES MANIFESTAMOS:1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de la Tierra y en el desigual e injusto reparto de bienes que existe actualmente en el mundo. Entendemos que la ecuanimidad y la armonía en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, por lo cual es inadmisible que una gran parte de la población mundial tenga que enfrentarse a una realidad tan precaria, a tal grado de injusticia y desigualdad, a tanta hambre, pobreza y desnutrición.
2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países.
3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y la Historia que, en pleno Siglo XXI, existan seres humanos que pasen hambre en el mundo, y que mueran por ello. Que es un agravante de ese crimen que, existiendo las leyes internacionales suficientes, así como los medios técnicos, económicos y científicos para corregir dicha situación, los que ejercen el poder en el mundo no lleven a cabo las acciones necesarias para solucionar lo que generaciones futuras calificarán de verdadero genocidio en el que serán culpables todos aquellos que, teniendo los medios para solucionar el problema, no los hayan empleado.
4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas.
5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos.
POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES:1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles.
2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad.
3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria.
4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en la ONU de obligado cumplimiento para los países desarrollados.
5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas.
6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa.Desde la tierra que espera y cree firmemente en la Solidaridad que construya un mundo mejor y más justo, a 30 de enero de 2009"El texto está disponible tambié en inglés, francés, hebreo, japonés, catalán y gallego en Diario de Cornelivs.
(Hola, queridos y sufridos amigos. Me uno a esta iniciativa que siempre es mejor que ver, oír y callar. Ellos, los de siempre, tienen las llaves de un mundo mejor, más justo y solidario. ¡Mucho ánimo!
Un abrazo)
jueves, 29 de enero de 2009
PAPEL JEAN

a ocultas doncellas. domingo, 11 de enero de 2009
Versos recién pasados por la "pelu".
Hoy esperé a la musa
a una musa imposible de soñar
Y no vino
Esperé largo tiempo
En un rincón de este necio bar
De este bareto de necios enamorados...
Y no vino

Y el frío me hizo estremecer
Y me acurruqué junto al alféizar de sus ojos
De los que nunca aparecieron. O casi nunca
Por el ángulo de la ventana
De la ventana de todas las tardes. Y noches
Por donde se cuela el frío empapado en ginebra
Por donde hiere el frío que no hiere
Se amaban tres amantes
Y la luna golpeaba sus vergüenzas
Y mis ojos hicieron fotos. Jamás reveladas
Mojadas con un tul de anhelo y deseo

Pero la musa nunca apareció
Ni aquella noche ni muchas
Y la imaginé poseída por otros labios
Por cien besos extranjeros. Menos por el mío...
Y lo que quedaba de mi alma tembló
Como crepitan los corales
Recién infectados de menosprecio
En la rancia oscuridad de este lugar
De este reino de humo y vómito
Pero la luz del primer sol. Del más ladrón
Silbaba recién encarnadas canciones
Justo las que nadie quiere escuchar
Menos ella que siempre las bailaba
arrancándose los velos delante mío
De películas jamás estrenadas. Furtivas.
Ya venía la mañana con su pan bajo el brazo
hecho de niebla recién bombardeada
Y levadura del adalid de las resacas
Ya los fragores de un mundo. Mudo y ajeno
Igual que un batallón de soldados envenenados
Igual que un millón de fusiles como clítoris mutilados..
Restallaba entres mis olvidadas morriñas
Entre las carnes de mis huesos
Y los granos de mi infancia
Ya los insultos del mundo murmuraban
Cuentos sin lobo ni caperucita
Cuentos de periquito sin sarmiento
Y quien no levante el culo se le quedará pegado....
Ya la vida me avisa de que estoy muerto
En el ángulo oculto de este bar
Donde solo beso un frío cristal
Y me sumerjo en diatribas que me resultan ecos
Aprendidos dos mil segundos atrás
Y se mezclan con la borrachera de las luces
Y las palabras inciertas que nunca acaban
Y la musa nunca vino
Y mi musa no regresó jamás.
lunes, 29 de diciembre de 2008
A MEDIANOCHE CAMBIA EL JUEGO

fotofrafía: Paco AbrilDedicada al gran Buho real del
que aprendí los nombres de las flores
viernes, 19 de diciembre de 2008
VIAJE AL FONDO DE UN PUEBLO

Julián nos acompañó a la puerta y nos mostró las luces que estaban a punto de dar vida a la Navidad de Alcollarín por primera vez en su historia. Estaba orgulloso y nos transmitió esa ilusión y esa sinergia contagiosa que está cambiando todas las cosas de un pueblo casi por arte de magia (más bien por arte del enorme esfuerzo que realizan estas personas). Antes de seguir nuestro camino, apareció Pedro (El del tractor) y nos dios un sincero apretón de manos y no preguntó nada y, asimismo, siguió su camino. Tenía prisa y se perdió doblando la esquina de la plaza. El mochuelo y yo, como guiados por un extraño impulso, nos presentamos en el palacio no sin antes echarle un vistazo al luminario que han colocado en el campanario de la iglesia y que, como ya comenté, es como si le hubieran puesto a la torre un coqueto vestido de fiesta. Penetramos en el patio del Palacio. Estuvimos a punto de tropezar (Hay mucha maleza) y nuestra mirada se clavó rápidamente en la fachada del edificio, en las sombras que proyectaban las luces de nuestros móviles y que aparecían y desaparecían por doquier. Como si bailaran una extraña danza donde el protagonista fue perfilándose hasta situarse en lo que fue la balaustrada. O eso creímos nosotros y nuestro subconsciente porque, en ese momento, dos tíos hechos y derechos salieron de allí en estampida: ¡Piernas para que os quiero! Y no quisimos ya girar más nuestras cabezas hacia aquella dirección. Cerramos el portalón metálico que cancela el solar, nos miramos, callados, respiramos y, luego, nos dirigimos hacia el parque recién estrenado que se insinuaba junto a sus árboles recién nacidos como si desearan también abrazarnos. Había paz en aquel lugar y decidimos quedarnos en él para charlar sobre los sucesos tan sencillos pero, a la vez, extraordinarios que habíamos vivido en tan poco tiempo. Después, como si estuviéramos inmersos en un rito, fuimos al hogar del pensionista ya que el de Vero nos dio la impresión de estar cerrado. Allí tomamos unos refrigerios, los que hicieron falta, sin reparar en nada porque, total, después del hartón del mediodía ya daba igual ocho que ochenta. Hablamos un rato con Federico, con el chaparrino y el hijo pródigo que nos comentaron que han dejado de escribir pero que leen con sumo interés todo lo que pasa en nuestro foro. Opinaron sobre el pantano y, como en botica, hubo gustos para todos. A favor y en contra. Pasamos un estupendo rato con Ellos. A la salida también coincidimos con otros paisanos donde también se encontraba Juan Sánchez al que le dimos el pésame por la reciente muerte de su padre. No había mucha gente en el bar: las típicas partidas de cuatrola y poco más. Breves saludos con nuestras buenas amigas Ana Josefa y Montaña (siempre con un guiño y una sonrisa para ofrecerte), y con mi primo Pedro y Angelita. El cansancio, al menos en mi caso, era ya patente y decidimos enfilar regreso a casa.
fotografía: Rafael Martínviernes, 12 de diciembre de 2008
VIAJE AL FONDO DE UN PUEBLO
Hola amigos, este viaje que os ofrezco corresponde al que realicé junto a mi hermano y mi cuñada Eli el año pasado para entregar los sueños adquiridos durante casi un año al lugar al que deberían pertenecer y, más tarde, y estrellada noche de Agosto, hacerse sentir delante de sus legítimos inquilinos, para entregar nuestra obra de teatro "El Conde de Alcollarín" a la teniente de alcalde Loli Prados. Permitid pues que me haya recreado en todo lo sucedido en el mismo, por la carga emocional con el que nos embarcamos aquella mañana de niebla, habiendo estado casi toda la noche en mi casa de Madrid efectuando los últimos retoques y correcciones y sin apenas dormir.

VIAJE AL FONDO DE UN PUEBLO (EPISODIO PRIMERO)
Salimos con niebla de Madrid del viernes siete (aunque por el aspecto tétrico de las cosas y siluetas inconcretas parecía más bien un fragmento de la película Viernes 13) y llegamos con niebla a la comarca de los Ibores. Parecía como si todas las lomas, las montañas encrespadas, al fondo, antes de llegar a Guadalupe, estuvieran jadeantes después de alguna extraña gran carrera. Los pedazos de bruma deshilachados intentando apagar la amalgama de colores de las hojas moribundas de los árboles y el solo asomando la cabeza aquí y allá, muy perezoso, para enseñarnos las tripas reverdecidas y exultantes de los barbechos. Un espectáculo para cualquier viajero desprevenido. Sin duda.

- ¡No hay mesa! - Muy amable el caballero recepcionista. Muy dicharachero.
- ¿Y eso? - Yo creo que el citado yentelman escuchaba el ruido de mis tripas y jugaba con la ventaja del jugador tramposo.
- Porque está lleno.- Respuesta rotunda, cargada de cierta profundidad espiritual.

jueves, 4 de diciembre de 2008
ALLEGRO. VIAJE A LA NAVIDAD
Soy un loro. Un resignado loro parlanchín que cada vez repite menos, porque las fuentes de repetición se manchan de mácula de alquitrán y ladrillo y porque los loros también padecemos del gañote cuando quedamos a los caprichos víricos de la intemperie, y no sabemos ponernos la bufanda de cuadros de Miguel Bosé ni el pantalón de rombos de Torrebruno.(como actor era malo, muy malo, como los hermanos mala sombra, o los Dalton - más numerosos y estúpidos -) Pero en las Minas de abajo el aire de la Sierra del Puerto, untado de los perfumes encantados del océano tantas veces descubierto, se incrusta en mi cuerpo a modo de cuatrocientos once mil doscientos ocho puñales recién afilados. Soy un loro y, en este momento, embravecido o asustado por la agresión – más bien lo último – parezco una avutarda en busca del arca perdida del pienso del Gorrión, tal es mi estado de bola de plumas en la que me he transformado. Aquí descanso de las infinitas causas banales que me bañan a modo de chubasco, día tras día, sin llegar, pobre de mí, a desprenderme de ellas. Luchando en mi quietud de animal artrítico contra todos los demonios que pueblan mi mente y mi alma, contra mi voldemort particular. Pero en Extremadura hay un cielo de un añil diferente, existe un manto que ningún pintor, ni el más avispado Zurbarán, pudo pintar. Porque se trata del color que inventaron cuatro dioses extraviados: el del orgullo, el de la pasión, el de la búsqueda de lo ignoto y el de la valentía…. Soy un loro que descansa y veo el transcurrir de la vida sin extrasístoles ni firingoncias absurdas del que, creyéndose dueño y señor de sus vecinos y amigos, trata de agitar sus brazos al aire intentado arrogarse la función de mesías indulgente.
fotografía: Rafael Martín
El chaparro es sabio, pero en mucho le supera su madre encina cuando se conjunta con las fuerzas del universo de la dehesa, del silencio de nuestros campos casi desiertos. Sin embargo, no he venido a esta encina a hablar de las penurias de mi cuerpo y de las tierras que me dieron la vida y conformaron los tintes de mis plumas, ni de todos los vuelos que realicé, rasantes y troposféricos (¡Somulo con el loro!) por los cielos de este mi país. Los proscritos de la naturaleza, los que pasan frío en mitad del barbecho, los sin techo en este otro lado, poco protestan. Ellos no ven la televisión ni escuchan la radios y sus chascarrillos. Ellos pasan hambre cuando hay engorde de ganado y frío en las noches de helada cuando, sin embargo, existe la calefacción en los campos de hierba del “fumbol”. De “ la verea el lomo” vienen confundidos por el viento, unas canciones. Son villancicos. Voces de chavales embutidos en las bufandas y consejos de sus madres:
Luces en el pesebre
Luces en su rostro
En el lienzo de Dios
Entre pastores y desiertos
Entre pugnas y anhelos ciertos
¡Ha nacido Dios en cada pueblo!
Desde esta estación veo la pausa de las cosas en Alcollarín. Los coches lentos como caracoles que parecen arrastrarse por la carretera hasta llegar al alto de Zorita mientras los habitantes de la “gran ciudad” que se dejan caer por estos parajes, se pegan a ellos como orugas de la “procesionaria”. La lentitud de la sabiduría, de las causas que nacen en la naturaleza, nunca se amilana delante de la explosión de luces, de sonidos estridentes y de vientos artificiales que nacen en la gomorra particular de las celdas de los panales de humanos con aguijón que habitan en los alrededores de las ciudades. Pero ellos son guardianes del ogro baboso, barbudo y oloroso que mora en la Capital. Y no hay ruidos reconocibles. Y las barbas del ogro ahogan nuestros deseos porque mojan la ilusión, las costumbres ancestrales y la pasión. Desde esta estación, aquí aparcado, oigo los cencerros de la “birria” apretujada junto a la charca de las minas de arriba, oliéndose sus propias entrañas, respirando su futuro y buscando la nota afinada de la Nada. Allí, junto a esas ovejas desalmadas, junto a esa añoranza del cordero de Dios, de las velocidades entrópicas, me parece observar la escena de los gitanos, de una familia adornada de sombreros, vestidos multicolores y exagerados y de ademanes de otro mundo. Es una boda gitana. Un cántaro de barro lanzado al aire. Un silencio. Una explosión en cientos de añicos de la esperanza en lo intacto, en lo inexplorado. Un júbilo repentino, después de esas miradas de tensión, la mirada del padre gitano que escruta la virginidad de su hija, como si fuera la de él mismo. Demasiada algarabía. Todo es desmesurado en esa celebración. En esa boda de gitanos. El cántaro que se rompe y se componen las vidas como por arte de magia. Allí veo los cánticos provenientes de aquella fiesta, entre la charca donde ahora vaga el rebaño. El rebaño que me mira desde su quietud.
Y en las gentes de bien
Luces en los ocasos
tinieblas en el sol,
Ascuas en el invierno
para ofrecerte todo mi amor.
Hace frío. El hielo incrustado en mis pulmones de loro centenario. De aquel que ha vivido tantos sucesos y no recuerda ninguno. Las luces se encienden y se apagan. Pero cuando vuelo por encima de la niebla me parece estar navegando en mi barca de hojas de higuera flotando encima de las hojas de las casas que emanan amor y querencias. Llego al bar de la Fe. Falta Manolo, mi amigo. Pero está presente y me parece observar entre el letargo que atenaza mis plumas y mis pensamientos una presencia , una mirada repleta de ironía, un guiño que se pierde entre los ángulos de la antigua discoteca. Millones de cuerpos sin cuerpo, de seres agitándose entre la oscuridad de la noche estrellada. Algunos amigos, muy nuevos, que ya se fueron, que ya nos dejaron sin siquiera decir adiós. Digo adiós con mi ala, como si también estuviera diciendo hasta la vista a un pasado, a un tiempo que nunca volverá y que quedará anclado en mis recuerdos de adolescente, como si el recuerdo de aquella época fuera más luminoso que el actual y nada de lo que nos ocurre pudiera equiparase a esa situación. Pero la brisa de la noche de Agosto calma las resacas del alma, y el cielo acribillado de balas de fuego te succiona y te transporta a las dimensiones de la calma y el dibujo. La brisa, la noche, la calma y el fuego no son de este mundo. Los pájaros no bebemos ponzoñas alcohólicas. El alcohol debe ser puro igual que el agua de Jarandilla. En la barra del bar me encontré a la Fe. Es cierto que los pájaros rara vez saludamos a las personas, es decir, nunca o casi nunca. Pero la Fe es patrimonio de un pueblo. Se trata la mujer de las dos mil sonrisas que, a pesar de su tristeza, de su luto perenne, siempre nos regaló desde niños su mejor mejilla, su mejor palabra. Su mejor atención. La hice un guiño de loro y ella me respondió con otro. Y me habló y yo la hablé como solo hablan los loros. Torpemente.
Después del saludo me quedé en la puerta. Aquellos dos tipos que bebían copas como descosidos no merecían mi confianza. La Fe entendió mi postura y nada me reprochó. Al fin y al cabo desde la puerta podía contagiarme sin ningún problema del calor que emanaba la estufa de picón. Aquellos dos hombres no me acababan de convencer. Uno era alto, enjuto y enfundado en un raído y desfasado traje negro. Como si fuera de luto o el propio muerto recién resucitado. La caspa le rezumaba hasta las cejas, hasta el bigote negro y desaliñado. Su acompañante era su antítesis física. Rechoncho, calvo, cabezón, barrigón, pero cuya barriga afilada afefctaba un aspecto que, finalmente, se presentaba en forma de piernas delgaduchas y brazos enclenques. La cara roja surcadas por cientos de venas del que bebió más de lo que pudo su cuerpo enjugar. Del que bebió su vida y no recibió la contrapartida añorada… - ¿Has visto a esa muchacha tumbada en el arcén?
- ¿Dónde, amigo? - En el arcén, en las minas de arriba...- Afirmó el hombre alto vestido de negro.
- ¿Dónde se juntas todos los aires del mundo? .- contestó sin mucho entusiasmo el obeso.-
- ¿Qué le ha pasado a esa muchacha, amigo?- El hombre enjuto bebió un trago de vino. Carraspeó. Mira hacia donde yo me encontraba empapado en humedad y frío. Miró hacia la Fe.
- Mucho y nada.
- ¿Qué quieres decir. Ha muerto?
- Si. Murió. El coche se dio a la fuga como ocurre en tantos otros accidentes. Camino de zorita, sin mirar atrás, sin reflexionar sobre el futuro que le esperaba a la muchacha. A esa moza que asomaba por primera vez a la vida.
- ¿Murió?
- Si. Murió.
- ¿Y nadie la socorrió?
- Los caminos están vacíos estos días de invierno. Mucha gente hace la vista gorda…
- Yo nunca miraría para otro lado.
- Tú. Amigo mío, serías el primero. El primero en mirar para otro lado. El primero en decir…, ¡Corre, espabila, esta historia no va con nosotros! ¡Corre! - ¡Mentira! – El hombre ancho enteco se retorcía nervioso. Yo me escondí para que no me involucraran en su historia. Nunca me gustó el sabor de la muerte que vence a la vida.
- Todo está dicho. Nos vamos . ¿Cuánto se debe? – Pagaron y se perdieron los dos camino del Alto, sin mirar hacia atrás, discutiendo sin parar, como posesos. Y sus sombras se difuminaron entre Zorita y Alcollarín. Y yo volé hasta colocarme en la charca de las minas de arriba, entre las ovejas. Sin que me escucharan.
- ¿Quién tuvo la culpa? – Insistió el desconocido casposo como si se hubiera desatado una tormenta de nieve encima de su cuerpo.
- La culpa la tuvo el que miró y no vió.
- ¿Quién tuvo la culpa?
- El que la atropelló, la mutiló, quebró su voz para siempre, hirió su música humilde y aniquiló el motivo de su existencia,
- ¿Quién tuvo la culpa, amigo? .- Los ojos del sucedáneo de Tip se encolerizaban por momentos.
- Nunca fuí tu amigo, ¿Porqué insistes en llamarme así una y otra vez? Nunca seeré de tu cuerda. La culpa, amigo mío, fue del coche que conducía con aquella rapidez y se saltaba las curvas y rechinaban las ruedas.
- ¿Quién tuvo la culpa amigo? .- Verdaderamente cualquiera hubiera pensado que se trataba de algún pariente mío, repetidor como yo, en vez de la reencarnación viva de Alonso Quijano.
- Tú, tú tuviste la culpa.- Respondió con solemnidad el encantador de morcillas de vientre.Y yo decidí volar más alto, como solo alguna vez lo hice. Volando a mil pies de altura, por encima de la niebla, y aleteando por encima de los sentimientos me dirigí a mi encina en mitad de la dehesa. "Allegro ma non troppo" hacia mi domicilio con vater y calefacción. Y dije adiós a la Fe y a mis amigos de siempre. Y dije adiós a la Navidad, a la cual, también, consideraba mi compañera y se me transformó, como por arte de magia, en la chica atropellada y ultrajada en el alto de Zorita por dos desconocidos espectros que siguen habitando, apareciendo y desapareciendo a su antojo, en las solitarias carreteras de nuestros pueblos cansados.



